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La pesca en playas, para aquél no experimentado, puede resultar frustrante, al no saber dónde ni cómo pescar. Es importante buscar señales de actividad, o explorar durante la bajamar los alrededores, intentando localizar piedras aisladas, formas bruscas en las dunas, pozones..., cualquier cambio en la topografía, que puede actuar como un imán para los peces itinerantes. Una vez localizado, podemos estar seguros de haber hecho ya la mitad del trabajo.
La pesca en las playas
foto2.jpg (14788 bytes) Normalmente lanzaremos detrás de la zona escogida o, también por detrás de la rompiente. Es frecuente que pescando "a ciegas", las picadas se produzcan en intervalos breves pero abundantes en capturas, se trata de peces en continuo movimiento,  cuando coinciden con nuestros cebos, los engullen. El problema es que pueden pasar horas hasta que demos con otro cardumen, y es mucho más recomendable elegir determinadas zonas de acuerdo a las condiciones que hemos comentado antes.
Aparejos recomendables


Armado para lenguado.
Un anzuelo con plomo de 60gr.


Armado para
corvinas, corvinillas
y robalos.
2 rotores, 2 anzuelos.


L
a mayor parte del año es suficiente con emplear plomos de 100 gramos pero, con algo más de oleaje se puede incrementar el peso hasta los 200gr. (dependiendo de la caña y el carrete)

Hay pescadores que amplían la longitud de la hijuela hasta casi los 2 metros de longitud, con el propósito de dar mayor naturalidad y movilidad al cebo. Esto es cierto y los resultados mejoran notablemente con este tipo de aparejos, aunque también existen más posibilidades de enredos sobre todo si hay algo de mar de fondo. Lo ideal siempre es utilizar terminales lo más largos y finos posibles, de acuerdo a las circunstancias de este entorno tan cambiante.

Pesca de lanzamiento o "spinning": es un aparejo personal, que posee un señuelo artificial o cebo de cualquier tipo, unido a una línea; en este aparejo, el peso necesario para poder realizar el lanzamiento, está dado por un señuelo u otro elemento y no por la línea.

Para los más experimentados
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señuelos Rapala
Chispas:


Generalmente, se usa carrete proporcional y sedal o nylon  entre 0,30 y 0,50 mm. de espesor.

Características de los peces

Las corvinillas robalos y corvinas son peces ágiles, de cuerpo fusiforme y con una gran fortaleza. Acostumbran a buscar alimento en plena rompiente, donde la fuerza del oleaje mueve el fondo y pone al descubierto todo tipo de anélidos, moluscos y crustáceos. Por lo tanto, nuestro lance deberá ir dirigido a estas zonas.

Los peces planos como los lenguados,  no pueden manejarse en aguas movidas. Su especial fisonomía les obliga a permanecer al margen de las rompientes y, si pretendemos pescarlos, escogeremos zonas profundas o pozones, de aguas calmas y con abundante alimento.

La corvina es un pez de aguas muy profundas y rara vez se acerca a menos de 200 metros de la costa.

Importancia de las mareas en la lanzada

El pescador, como tal, siempre está influenciado por una serie de condiciones externas que le afectan a él y a la pesca. El aficionado al surfcasting  tiene que tener muchos más factores en cuenta, las corrientes, el mar de fondo y, por supuesto, las mareas que, al fin y al cabo, son controlables y predecibles.

En principio, las mareas se pueden dividir en tres categorías: las vivas, que coinciden con las fases lunares nueva y llena, las muertas en los cuartos creciente y menguante y, por último, las intermedias, en los días del ciclo lunar que se encuentren entre las fases mencionadas (ni vivas ni muertas). Para el pescador son mucho más cómodas las mareas con poco desplazamiento de agua (muertas), pero no son especialmente motivadoras para el pez, que no cuenta con el estímulo de las corrientes que le ayudan a desplazarse. Además suelen coincidir con pocas olas, requisito imprescindible para tener algo de éxito.

Las mareas vivas mueven mucho pescado, incluso algunos lejanos como la corvina, o ejemplares de mayores dimensiones. Eso sí, son muy incómodas de pescar, al estar acompañadas de mayores corrientes, imponiéndonos equipos más potentes y plomos más voluminosos. Si a esto sumamos algo de temporal en alta mar, unos cuantos cochayullos y otras algas arrancadas, el resultado puede ser insufrible.

Las mareas intermedias, con coeficientes alrededor de 65, suelen ser las mejores para el pescador medio. Permiten pescar con cierta comodidad y mueven una aceptable pesca.

El adicto a las playas no tendrá muy en cuenta las condiciones que se le presenten en cada jornada, las ignorará sistemáticamente embrujado por visiones de fantásticas corvinas debatiéndose entre las olas. Pero existe ese otro pescador que busca resultados y que sabe que las mareas con coeficientes de 50 a 80 son las idóneas, mejor si coinciden con el amanecer y el ocaso en los repuntes.

Las condiciones ideales, con las que existen mayores posibilidades de obtener abundantes picadas serían las siguientes: coeficiente alrededor de los mencionados 50 a 80, bajamar una o dos horas antes de la puesta del sol y mar movido pero sin exagerar. De esta forma se podría pescar desde la bajamar hasta algo antes de la pleamar (4 ó 5 horas), con ciertas garantías de éxito.

De cualquier forma, hay pocos refranes más acertados que aquel que dice "el que la sigue la consigue", y una buena dosis de paciencia es la mejor garantía de pesca en playas, aún con circunstancias no demasiado favorables.

Los pecesLas carnadas

Bienvenido a pescar al sur del mundo